Ana estaba en la ducha mientras Jorge estaba sentado en la habitación encima de la cama. Jorge por naturaleza era curioso, y siempre había sentido curiosidad por saber que era lo que llevaba Ana en esa gran maleta que la acompañaba cada vez que se veían, así que aprovechando que ella se estaba dando una ducha, decidió ver que lo que se escondía dentro de esta.
Abrió la maleta con cuidado para no hacer ruido y con mucha delicadeza tratando de no revolver mucho, fue contemplando lo que había en ella. Se encontró con la ropa de Ana, un libro, el neceser con sus utensilios personales, la ropa interior de y una bolsa en la cual no acertaba a ver que era lo que había en su interior.
Cogió unas braguitas de Ana, siempre había sido fetichista de la ropa interior femenina, y las acarició, eran suaves, de encaje y con la parte posterior transparente como de gasa, notó la suavidad en sus manos, las acercó a su nariz y las olió, olían a limpio estaban recién lavadas, y Jorge se dispuso a imaginar como olerían cuando Ana las llevase puestas. Se entretuvo con ellas cuando de repente Ana salió de la ducha con sendas toallas enrolladas una en su cuerpo y otra en la cabeza. Descubrió a Jorge que había rebuscado en su maleta y con sus braguitas en la mano.
- Qué haces …?, le preguntó Ana, – y que hace mi maleta abierta …?. Contempló a Jorge que se estaba ruborizando por momentos, y que titubeaba a la hora de poder darle una explicación, pues estaba excitado con las bragas de ella en la mano.
- No, no me contestes, tu cara lo dice todo, eres un pervertido, y sabes lo que les hago yo a los pervertidos como tú?.
Jorge no se atrevió a contestar, se había quedado mudo y sin argumentos, se sentía avergonzado por lo que acababa de suceder, así que dejó las bragas encima de la cama, y se dispuso a marcharse de la habitación.
- Dónde vas???, nadie te ha dicho que te puedas marchar, o es que tal vez no me he explicado bien?, ven aquí, te voy a enseñar lo que le hago a los curiosos.
Jorge se acercó a Ana, seguía ruborizado y no se atrevía a levantar la cabeza y mirarla a los ojos. Ana le obligó a que se arrodillase delante de ella y cogiéndole del pelo le obligó a que le mirase a los ojos, Ana estaba verdaderamente enfadada, lo que aun hacía la situación más humillante si cabía.
- Perdón, no quería hacerlo, pero ya sabes que siento predilección por la lencería de mujer, no he podido evitarlo, cuando me había dado cuenta has salido, de lo contrario no hubiese pasado nada, ni te hubieras enterado, no quería hacer nada malo, no era mi intención, así que acepta mis disculpas.
Ana le ordenó que no se moviese, que en nada venía que iba a vestirse, y que cuando regresase no quería comprobar que no le había hecho caso..
Cuando volvió llevaba la bolsa que Jorge había visto en la maleta, comprobó que ni se había movido, que permanecía tal y como ella le había dejado. Abrió la bolsa y sacó de ella unas cuerdas, las desenrolló y las dejó a un lado.
Se acercó a Jorge por detrás y unió sus manos atándolas juntas a la espalda, e hizo lo mismo con sus tobillos. Tras esto unió con una cuerda los tobillos a las manos dejándolo sin posibilidad de movimiento.
- Así que te gusta hurgar en maletas ajenas y cotillear su contenido, no me esperaba esto de ti, tal vez si me lo hubieras preguntado hubiera aceptado gustosamente a mostrar lo que hay en ella, pero no, tenías que descubrirlo por ti mismo, mal, muy mal eso no se hace y creo que sabes que te mereces un castigo por ello.
Jorge seguía sin responder, aun estaba avergonzado por la situación, y se limitó a asentir a todo lo que decía Ana. Sabía que no había hecho bien, y que ella tenía la razón como siempre, así que se dispuso a ser castigado.
CONTINUARA …
Sexcrito por sexy-girl

Ésto le pasa a Jorge por meter las narices donde no le llaman.
La cosa promete, pero mucho, mucho.
No hace falta decir que ansioso estoy esperando la continuación….
Si es que aun le pasa poco a Jorge, eso no está bien “violar” la intimidad de una damisela como Ana, espero que le de su merecido y que se aplique aquello de ” la curiosidad mató al gato”.
Besitos
Sigo leyendote con regularidad, me encanta como lo haces y lo que transmiten tus escritos. Sigue así, espero por lo demás estes estupendamente.
Besos.
Muchas gracias Max por pasarte por aquí, me alegro que te hayan gustado.
Yo ando bien, sólo que liadilla en otros asuntos, y no suelo conectarme muecho, pero si necesitas algo sabes donde me tienes.
Un beso y gracias de nuevo. Espero estés bien tu también
A lo mejor soy yo el que peca de curiosidad, pero….¿cómo sigue la historia?
Sí, ya se, la curiosidad mató al gato.