Se levantó y la besó en la boca, un beso profundo la invadía, al mismo tiempo que le correspondía. Ambos cerraron los ojos y disfrutaron del momento. Santiago separó sus labios de los de Laura y la cogió de la mano, ésta se dejó llevar, confiaba plenamente en él, y sabía a lo que había ido, aunque eso no evitaba que se sintiese nerviosa por lo que podría suceder.
Santiago abrió una caja y en él había un traje de sirvienta hecho a la medida de Laura, no faltaba detalle, su delantal y su cofia, acto seguido le entregó otra caja que dejó que abriese Laura, en ella había unas medias de encaje y un liguero de color blanco y unos zapatos de tacón negros. Laura observaba la ropa .
Santiago le dijo que se la pusiera y Laura obedeció, se despojó de su ropa y se vistió con la ropa que él le indicó. Se puso las medias y el liguero para acto seguido colocarse su traje de chacha. Le quedaba como un guante, estaba hecho para ella completamente. Laura se miró al espejo y se gustó. Santiago le puso los zapatos. Ya estaba completamente vestida.
- Bien Laura, atiéndeme, esta noche vienen un par de amigos a cenar y tu te vas a encargar de prepararnos la cena y servirla. Estarás atenta a cualquier petición ya sea mía o de cualquiera de mis amigos, estarás pendiente de que no falte detalle y de que todo este a nuestro gusto, de que no falte nada en la mesa y que nada se te pida, sino que antes de que falte algo ya esté repuesto, al mismo tiempo que te quedarás a mi lado para cuando seas requerida, entendido?
- Sí Señor, sabes que lo haré y no te fallaré, aquí me tendrás siempre dispuesta y atenta a cualquier cosa. Confía en mi.
Sé que puedo confiar en ti, por eso dejo en tus manos el que todo funcione bien, sabes que me debes tener contenta, pues de lo contrario sabes que te puede traer consecuencias, y sabes que no me duelen prendas ni a la hora de compensar, ni a la hora de castigar, así que ya sabes, pórtate bien, y una cosa muy importante no te niegues a nada, destierra la palabra NO de tu vocabulario. Sé que lo harás, confío en ti, pequeña. La besó de nuevo para agradecerle todo lo que hacía por él.
Sandra se dirigió a la cocina y comenzó a preparar la cena, la cena consistía en canapés, una ensalada con marisco, entremeses y un buen vino, que había sido elegido por Santiago.
Tras cerciorarse que iban a ser 3 , preparó la mesa con sumo cuidado, sacó las copas de vino que santiago sólo usaba para las ocasiones especiales, y hoy era una de ellas. Se aseguró que todo estuviera bien y fuera del agrado de Santiago, el cual al ser preguntado, asintió.
Todo estaba perfecto, sólo quedaba esperar la llegada de los comensales.
Continuará …
Sexcrito por sexy-girl

Mmm…nos dejas con la miel en los labios…espero que continué pronto el relato